
La empresa española Vima World S.L., vinculada al abastecimiento de alimentos que terminan en numerosas tiendas cubanas en divisas, puso fin de manera abrupta a su recién estrenada operación de cabildeo en Washington, apenas unas semanas después de contratar a una firma con importantes conexiones políticas en Estados Unidos.
Continental Strategy LLC, compañía contratada para representar los intereses de Vima ante el Gobierno estadounidense, presentó el 2 de septiembre un informe oficial de terminación bajo la Ley de Divulgación de Cabildeo de Estados Unidos. El documento establece que la relación terminó de manera efectiva el 1 de septiembre de 2026.
El dato llama especialmente la atención por la corta duración del vínculo. Según el registro oficial presentado ante el Congreso de Estados Unidos, Continental Strategy comenzó a representar a Vima el 24 de julio.
En otras palabras, el acuerdo estuvo vigente durante apenas 39 días, en un momento particularmente delicado para las compañías extranjeras con negocios importantes en Cuba y mientras Washington incrementa la presión económica sobre entidades vinculadas al aparato empresarial estatal y militar de la Isla.
Más de 37.000 dólares por las gestiones en Washington
El informe final presentado por Continental Strategy también revela cuánto dinero recibió la firma durante ese breve período. La compañía declaró ingresos relacionados con las actividades de lobby de Vima por 37.742 dólares durante el tercer trimestre de 2026.
En el registro inicial, Vima había declarado una contribución de 30.000 dólares para las actividades de cabildeo. La representación abarcaba inicialmente asuntos relacionados con comercio nacional e internacional, industria alimentaria y relaciones exteriores.
Entre las personas incluidas originalmente como potenciales lobistas figuraban Francisco Petrirena, Eric Farnsworth y Carlos Trujillo, fundador de Continental Strategy y antiguo embajador de Estados Unidos ante la Organización de Estados Americanos durante la primera administración de Donald Trump.
Sin embargo, el informe de actividad finalmente presentado identifica únicamente a Francisco Petrirena como la persona que realizó labores de lobby para Vima.
La gestión aparece descrita como relacionada con “oportunidades de proyectos en América Latina”. El organismo federal contactado fue el Departamento de Estado. El documento no especifica cuáles eran esos proyectos ni menciona expresamente a Cuba como objeto de las conversaciones.
Cuba representa uno de los principales negocios de Vima
La importancia del movimiento se entiende mejor al observar el peso que tiene el mercado cubano dentro de las operaciones de la compañía española.
Vima mantiene presencia comercial en Cuba desde hace décadas y distribuye alimentos mediante su estructura Vima Caribe. Según cifras empresariales divulgadas anteriormente, las operaciones relacionadas con la Isla alcanzaron aproximadamente 49 millones de euros en 2024.
Como informó anteriormente Periódico Cubano, Vima obtiene ingresos millonarios mediante sus operaciones de venta de alimentos en Cuba, donde productos de la marca pueden encontrarse en establecimientos que comercializan mercancías en dólares.
El fenómeno forma parte de una acelerada dolarización del comercio minorista cubano. Actualmente, existen decenas de tiendas que venden exclusivamente o principalmente en dólares en Cuba, pese a que los salarios estatales y las pensiones continúan pagándose en pesos cubanos.
La presencia de productos de Vima también ha sido documentada en establecimientos vinculados al comercio controlado por empresas estatales. A comienzos de 2025, por ejemplo, una tienda abierta en Infanta y Santa Marta mostraba una amplia oferta de productos de la marca española.
Vima también exporta alimentos desde Estados Unidos hacia Cuba
La relación empresarial de Vima con la Isla no se limita a productos adquiridos en Europa. El U.S.-Cuba Trade and Economic Council informó recientemente que Vima World exporta productos agrícolas y alimentos estadounidenses hacia Cuba mediante filiales de Vima USA con presencia en Nueva York y Florida.
Estas operaciones pueden realizarse legalmente bajo las excepciones estadounidenses que permiten las exportaciones agrícolas y alimentarias hacia Cuba bajo determinadas condiciones. Si bien la contratación de una firma de lobby en Washington no implicaba en sí misma ninguna irregularidad, lo inusual es la rapidez con la que terminó una relación que apenas acababa de comenzar.
La presión sobre GAESA cambia el escenario para las compañías extranjeras
El breve contrato coincidió además con un endurecimiento significativo de las medidas estadounidenses dirigidas contra GAESA, el conglomerado empresarial controlado por las Fuerzas Armadas cubanas.
En mayo, la administración Trump abrió un periodo para que compañías extranjeras pudieran desmontar determinadas operaciones relacionadas con entidades sancionadas. Periódico Cubano explicó entonces que Washington había establecido una ventana para terminar ciertos vínculos comerciales antes de exponerse a las nuevas medidas.
El plazo relacionado con GAESA concluyó el 5 de junio y provocó movimientos importantes entre compañías internacionales que tenían contratos con entidades bajo el control del conglomerado militar.
Varias de ellas terminaron o redujeron sus operaciones. Periódico Cubano recopiló en junio las empresas extranjeras que comenzaron a abandonar negocios relacionados con GAESA después del endurecimiento de las sanciones.
El escenario continúa evolucionando. Washington ha utilizado durante 2026 plazos específicos para permitir que empresas y entidades financieras extranjeras liquiden operaciones con compañías cubanas recién sancionadas, antes de que determinados movimientos puedan generar exposición a las medidas estadounidenses.
¿Por qué terminó Vima su contrato?
Por ahora, esa pregunta permanece sin respuesta pública. El informe presentado por Continental Strategy certifica que la representación terminó el 1 de septiembre, pero no ofrece ninguna explicación sobre el motivo.
No se informa de un desacuerdo entre las partes, de una decisión empresarial de Vima ni de algún impedimento impuesto por el Gobierno estadounidense. Tampoco existe hasta el momento evidencia pública que permita afirmar que las sanciones contra GAESA hayan provocado directamente la terminación del contrato.
Lo que sí está documentado es una secuencia poco habitual: una empresa con decenas de millones de euros en negocios relacionados con Cuba contrata a finales de julio una firma con fuertes conexiones políticas en Washington, comienza gestiones ante el Departamento de Estado y, apenas cinco semanas después, la representación queda oficialmente terminada.
El movimiento ocurre además en un escenario en el que el Gobierno estadounidense está examinando cada vez con mayor atención las relaciones de compañías extranjeras con estructuras económicas cubanas alcanzadas por sanciones.
Por el momento, ni Vima World ni Continental Strategy han ofrecido públicamente una explicación detallada sobre qué provocó el repentino final de su relación de cabildeo.