
El youtuber cubano Frank Camallerys ha compartido su experiencia como autónomo en España, relatando las dificultades y ventajas de este modelo de trabajo desde la perspectiva de un inmigrante cubano. Camallerys, creador de contenido sobre viajes y residente en España desde hace cuatro años, ha destacado los obstáculos fiscales que debe enfrentar a diario, los cuales son significativamente más altos que los que experimentó en Cuba y México.
Uno de los puntos más críticos que menciona es el sistema impositivo en España, que incluye el IVA del 21%, equivalente al impuesto sobre el valor añadido que se aplica en otros países, y el IRPF, que oscila entre el 20% y el 47%, dependiendo de los ingresos. Aunque el primer año ofrece una cuota mensual reducida de aproximadamente 80 euros, los autónomos deben pagar una cuota más alta a medida que aumentan sus ingresos.
A partir de 2025, se implementará una nueva regulación fiscal que incrementará la carga impositiva, con cuotas mensuales que podrían llegar hasta los 400 euros, independientemente de las ganancias obtenidas.
Este aumento de las cuotas representa una presión económica adicional para los trabajadores autónomos, especialmente aquellos que no cuentan con ingresos constantes. Según Camallerys, la rigidez del sistema fiscal español no ofrece flexibilidad suficiente, lo que convierte la actividad autónoma en un desafío constante para quienes dependen de sus propios ingresos.
Otro de los aspectos mencionados por el creador de contenido es la falta de derechos laborales para los autónomos en comparación con los trabajadores asalariados. Mientras los empleados fijos disfrutan de vacaciones pagadas y pueden acceder a bajas laborales con subsidio, los autónomos no tienen acceso a estas prestaciones. En caso de enfermedad o incapacidad temporal, los autónomos deben afrontar la situación sin ningún tipo de apoyo económico, lo que incrementa la incertidumbre en cuanto a la estabilidad financiera.
Además, los trámites burocráticos en España son complejos, lo que obliga a los autónomos a contratar gestores para que manejen sus cuentas, lo que representa un gasto mensual adicional. Esta carga administrativa y económica hace que el trabajo autónomo sea aún más difícil de gestionar, especialmente para aquellos que no cuentan con un respaldo financiero suficiente.
Camallerys también ha hablado de las dificultades que enfrentan los autónomos al intentar acceder a una vivienda o un préstamo hipotecario en España. A pesar de que los autónomos pueden generar mayores ingresos que los asalariados, la percepción de inestabilidad financiera por parte de los bancos dificulta el acceso a una vivienda.
En su caso, él y su pareja, ambos autónomos, tuvieron que demostrar ingresos constantes y recurrir a avales para poder alquilar una vivienda, algo que no sucedió con aquellos que tienen un empleo fijo.
Según datos del Instituto Nacional de Estadística (INE), más del 60% de los autónomos en España ganan menos de 1.500 euros al mes, lo que refleja la precariedad económica de este sector. La falta de estabilidad y los altos costos asociados a la contratación de empleados hacen que muchos autónomos no tengan empleados a su cargo. De hecho, los autónomos suelen pagar más impuestos que los asalariados, lo que convierte este modelo de trabajo en una opción menos atractiva para muchos.

Busquese lo dicho por Antonio Banderas hace unos años, y que aparece en Youtube: “El 75% de los españoles buscan ser “funcionarios”. Así no se hace país”