
Una cubana denunció un presunto cobro indebido y la venta de comida en mal estado en una sucursal del Palacio de los Jugos, ubicada en 1100 E 4th Avenue, Hialeah. Los hechos, según su testimonio, ocurrieron entre el 25 y el 26 de septiembre pasado, cuando compró un arroz frito con camarones que, al llegar a casa, asegura haber encontrado “podrido”.
Al día siguiente acudió al local para reclamar y el encargado la atendió con amabilidad pidiéndole que no publicara la situación en redes sociales para “no perder clientes”. A modo de enmendar el problema, el gerente le hizo un cambio de platillos.
En lugar de otra orden de arroz frito con camarones, uno de los más caros en este lugar, la afectada recibió un arroz amarillo con puerco y una bandeja de maduros como cortesía, según un video de ella publicado en la cuenta de Facebook de Cubanos Por el Mundo.
Ella sostiene que ese 26 de septiembre no compró nada adicional. Su visita, insistió, fue solo para gestionar el cambio del producto que consideró en mal estado. Dos o tres días después, al revisar su estado de cuenta, reportó haber encontrado un cargo adicional por 17 dólares, con fecha del mismo día en que fue a reclamar.
Según su relato, la compra original, conformada por el arroz frito con camarones, una sopa de pollo y seis croquetas de bacalao, sumó 57.17 USD. La clienta cuenta que, al volver al local, el gerente le mostró en el datáfono el cobro de la primera cantidad, pero no pudo explicar ni demostrar la segunda transacción.
El encargado sugirió que “pudieron haber hackeado” la tarjeta, hipótesis que la mujer rechazó porque asegura tenerla siempre consigo. “El problema no son los 17 dólares. El problema es la confianza: uno pasa su tarjeta y no deberían cobrar nada más”, dijo la mujer.
La afectada advirtió a otros consumidores que “tengan cuidado cuando pasen su tarjeta por cualquier lugar” y mencionó expresamente el local de Hialeah como el sitio donde, afirma, ocurrieron los hechos.
En casos como este, las autoridades recomiendan documentar los tickets, solicitar comprobantes de reverso o devolución y contactar al emisor de la tarjeta para disputar transacciones no reconocidas. También puede presentarse una queja formal ante la autoridad local de protección al consumidor.
Hace un par de años, otra sucursal del Palacio de los Jugos también estuvo bajo polémica cuando autoridades del Departamento de Regulación Comercial y Profesional ordenaron su cierre temporal por incumplimientos de normas sanitarias, incluida la presencia de cucarachas en el establecimiento.
Según el portal Local 10, que difundió un compendio del reporte oficial, se hallaron cuatro cucarachas vivas desplazándose dentro de un molino de carne, lo que encendió alertas sobre la higiene y la inocuidad de los alimentos.
Asimismo, se encontraron moscas vivas en distintas zonas de preparación y almacenamiento, motivo por el cual se decretó el cierre temporal del local, ubicado en 5721–5741 West Flagler Street.

