
Una médica cubana residente en España reveló en redes sociales cuánto gana al mes, cómo distribuye su salario y cuáles son sus principales gastos, con el propósito de orientar a otros migrantes interesados en trabajar en el sector sanitario español.
La profesional explicó que labora en una residencia de ancianos del sector privado, cumple una jornada de 40 horas semanales y no realiza guardias, lo que influye directamente en sus ingresos y en su organización financiera.
La joven aclaró que su puesto no figura entre los mejor remunerados dentro de la medicina en España. Aun así, destacó que el horario estable le permite mantener una rutina más previsible y dedicar tiempo a otros proyectos.
Entre ellos mencionó las redes sociales, una actividad que le genera ingresos adicionales y que usa como apoyo para ahorrar, invertir o cubrir gastos cuando el presupuesto mensual queda ajustado.
Pago de impuestos y contribuciones es casi el 20%
Según detalló, su salario base como médica es de 1.813,70 euros mensuales. A esa cifra se suma un complemento absorbible de 1.225,68 euros, un pago añadido por la empresa para completar la remuneración.
Con ambos conceptos, su salario bruto asciende a 3.039,38 euros. Sin embargo, esa no es la cantidad que recibe finalmente en su cuenta bancaria.
Después de aplicar los impuestos y contribuciones, el salario neto mensual de la profesional queda en 2.232,53 euros. La mayor retención corresponde al IRPF, que en su caso representa el 19.40% del salario, equivalente a unos 589,64 euros.
A esto se agregan aproximadamente 217,21 euros por Seguridad Social, destinados a jubilación, desempleo y bajas laborales. En total, las deducciones alcanzan 806,85 euros cada mes.
España vs. Uruguay
La profesional también comparó su situación actual con sus experiencias anteriores en Cuba y Uruguay. Sobre la isla, afirmó que la comparación resulta casi imposible por el deterioro salarial y el alto costo de la vida.
Según dijo, un médico en Cuba puede ganar alrededor de 20 o 30 dólares al mes, una cantidad insuficiente para cubrir necesidades básicas en un país donde los precios han dejado sin margen real a miles de trabajadores estatales.
Esa diferencia expone una de las causas que empujan a muchos profesionales cubanos a emigrar. La médica lamentó que en Cuba no se pueda construir una vida digna con el salario de una profesión tan exigente. Su testimonio refleja una realidad extendida entre sanitarios formados en la Isla, obligados a buscar mejores oportunidades en otros países ante la falta de reconocimiento económico y la precariedad del sistema interno.
En el caso de Uruguay, explicó que su modalidad laboral era distinta. Trabajaba de forma similar a una autónoma, recibía ingresos de varios lugares y luego debía pagar impuestos por su cuenta.
Aunque no llevaba un cálculo exacto del salario neto, afirmó que allí percibía que ganaba más y que sus gastos eran menores. Incluso dijo que en Uruguay podía ahorrar cerca de 1.000 dólares mensuales, mientras que en España logra ahorrar o invertir alrededor de 400 euros.
Gastos en España
Uno de sus mayores gastos en España es la renta, que asciende a 980 euros mensuales. La médica reconoció que esa cantidad supera el porcentaje recomendable para vivienda, pero aseguró que fue la única opción disponible cuando necesitaba alquilar.
También explicó que el contrato es temporal y que ha intentado encontrar viviendas más económicas, aunque la alta demanda del mercado inmobiliario dificulta conseguir mejores condiciones.
A la renta se suman otros pagos fijos. La electricidad ronda los ciento y tantos euros mensuales, después de que en el primer mes superaran los 200 euros por el uso del aire acondicionado en verano.
El agua cuesta unos 47 euros cada dos meses. Internet y telefonía, con tres líneas incluidas, suman 75 euros. Otros conceptos, como gimnasio, transporte, seguros médicos, seguro de responsabilidad civil, colegio médico y lavandería, alcanzan unos 360 euros.
El supermercado representa otro gasto relevante. La médica lo define como fijo y variable al mismo tiempo, porque se repite todos los meses, pero cambia según las compras. En el mes analizado gastó aproximadamente 310 euros en alimentos.
A ello agregó 250 euros en ocio, 170 euros en belleza y compras personales, y 160 euros en misceláneas. En total, sus gastos llegaron a 2.520 euros, por encima de su salario neto como médica.
La diferencia fue cubierta con ingresos procedentes de redes sociales, que ese mes superaron los 500 euros. La profesional explicó que no depende de ese dinero para vivir, sino que lo utiliza principalmente para ahorrar, invertir o compensar gastos puntuales.
Como conclusión, defendió que la clave no está solo en recortar gastos, sino en aumentar ingresos, buscar empleos que valoren mejor el tiempo y construir fuentes adicionales que permitan una vida más estable.

