
Estados Unidos aplicará una nueva tarifa de 250 dólares a los titulares de una visa otorgada por las embajadas estadounidenses en el mundo como parte del presupuesto de ley nombrado One Big Beautiful Bill Act, que fue propuesto y formado por Donald Trump el pasado 4 de julio.
La nueva tarifa, conocida como “tarifa de integridad de la visa”, se aplicará a una amplia variedad de visas, que incluyen las de turismo (B-1/B-2), trabajo temporal (H-1B), estudiantes (F-1, J-1) y otros permisos de no inmigrante.
Con esta medida, las autoridades estadounidenses buscan asegurar que los solicitantes de visas respeten los términos de sus estatus migratorios, evitando el empleo no autorizado y la permanencia ilegal en el país.
El cobro de 250 dólares se incluirá en la solicitud de visa de todas las categorías mencionadas. Por ejemplo, el costo de una visa de turista B-1/B-2, que actualmente es de 185 dólares, se elevará a 435 dólares, lo que representa un incremento significativo en el proceso para ingresar a EEUU.
Sin embargo, los solicitantes podrán obtener un reembolso de esta cantidad si cumplen con todas las condiciones de su visa y abandonan el país antes de que se venza su estancia autorizada. Si el viajero se retrasa más de seis días después de la fecha estipulada de salida, no se reembolsará la tarifa.
El propósito principal de esta tarifa es financiar el sistema migratorio de EEUU y mejorar los controles sobre los viajeros internacionales. Con los ingresos generados, el gobierno planea ampliar la infraestructura de vigilancia, incluyendo el uso de tecnologías biométricas como el reconocimiento facial, con el fin de incrementar la seguridad en la frontera sur. Hasta el momento, se desconoce cuándo entrará en vigor el cobro de los 250 dólares.
¿Quiénes están excluidos del cobro de los 250 dólares?
Están excluidos del cobro de la tarifa de 250 dólares los ciudadanos de los países que forman parte del Visa Waiver Program (VWP), es decir, aquellos que pueden ingresar a EEUU sin necesidad de visa, solo con un permiso ESTA. Entre ellos se encuentran:
- Canadienses
- Ciudadanos de países europeos como el Reino Unido, Francia, Alemania, España, Italia, Países Bajos, y otros que forman parte del programa.
- Ciudades del resto del mundo que cuenten con acuerdos de exención de visa con EEUU, como Japón, Israel, Australia, Nueva Zelanda, entre otros.
Otros aumentos de trámites migratorios
La nueva legislación también introduce otros costos adicionales para los solicitantes de asilo, como una tarifa no reembolsable de 100 dólares al presentar la solicitud y una tarifa anual de 100 dólares mientras se mantenga pendiente. Asimismo, los solicitantes de permiso de trabajo bajo programas como el TPS y el parole deberán abonar tarifas adicionales de hasta 550 dólares, lo que aumenta significativamente los costos del proceso migratorio.
Por ejemplo, la cancelación de una orden de remoción (formulario 42A) pasó a costar $600, y la suspensión de deportación (formulario 42B) subió a $1.500.
Aplicar a la Ley de Ajuste Cubano será 50 dólares más caros. El formulario I-485 pasará de $450 a $500. Aunque parece poco, si se trata de una familia compuesta por un matrimonio con dos hijos, este aumento podría traducirse en $200 adicionales.

