
En las últimas semanas, varios padres del municipio de Taguasco, en la provincia de Sancti Spíritus, han recurrido a historiadores y especialistas con una misma angustia: sus hijos recibieron la tarea escolar de investigar sobre una “heroína taguasquense” que haya participado en las guerras de independencia de Cuba.
El trabajo exige nombre, fechas y acciones concretas. Nadie la encuentra, porque, sencillamente, no existe documentación histórica que permita identificar con certeza a una mujer nacida en el actual territorio de Taguasco que haya tenido un rol protagónico y documentado en la Guerra de Independencia.
Un absurdo interminable
Taguasco como municipio fue fundado oficialmente en 1976. Lo que hoy se conoce como ese territorio en 1868 o en 1895 respondía a divisiones políticas, jurisdicciones eclesiásticas y partidos judiciales completamente distintos.
Exigirle a un niño de primaria que maneje esa complejidad cartográfica e histórica es una crueldad pedagógica que ni los propios especialistas pueden resolver fácilmente.
Cuando la IA inventa lo que la historia no tiene
Ante la falta de fuentes, muchos estudiantes, y en algunos casos los propios maestros, han recurrido a herramientas de inteligencia artificial. El resultado ha sido predecible y alarmante: los chatbots, incapaces de admitir que no saben, inventan.
Así lo denunció el profesor universitario Virgilio Campanioni a través de una publicación hecha en su perfil de Facebook. ¡Ni el propio historiador podía encontrar a la heroína fantasma!
De tal suerte, que muchos niños se presentaron con historias como que Ana Betancourt era taguasquense, cuando en realidad era camagüeyana. O que Josefa de las Mercedes Pina Marín, más conocida como “Pepa Pina” y esposa del patriota Serafín Sánchez, nació en Taguasco. Otro invento de la IA, pues los registros la ubican en Arroyo Blanco, localidad que no pertenece a ese municipio.
Un problema aún más grave
Pedir una tarea de investigación en Cuba en 2026 no es lo mismo que pedirla en cualquier otro lugar del mundo. Es pedirla en un país donde el acceso a internet es caro, lento e intermitente.
Donde los apagones pueden durar más de doce horas seguidas, dejando a las familias sin electricidad para encender una computadora, cargar un teléfono o conectarse a la red. Donde la mayoría de los hogares no tiene una PC en casa y donde los datos móviles se venden en divisas que una familia trabajadora no puede costear.
El déficit de maestros sigue afectando a la educación cubana, con distribución desigual según las provincias, agravado por los bajos salarios, la migración de profesionales hacia el sector privado y el éxodo de docentes hacia el exterior.
En ese contexto, la cobertura docente en provincias como Sancti Spíritus apenas alcanza el 70 por ciento, con una de cada tres plazas vacantes. ¿Quién le enseña entonces al maestro a diseñar tareas pedagógicamente responsables?
Un padre que regresa a casa después de trabajar, sin luz, sin datos móviles y con un niño llorando porque no encuentra “a la heroína”, no tiene opciones. No puede ir a una biblioteca, pues muchas están cerradas o desactualizadas.
Tampoco puede buscar en internet o imprimir documentos históricos que aporten alguna ayuda. Solo puede inventar. Y eso, precisamente, es lo que la tarea está incentivando.
Lo que la escuela debería enseñar
En su empeño por seguir construyendo una historia falsa sobre logros inventados, la educación en Cuba sigue su metodología de evitar que los niños piensen. Sin cerebros pensantes ni cultos es más fácil mantener a un país oprimido en la ignominia.
Es probable que mujeres valientes de la zona hayan apoyado la causa independentista como enfermeras, mensajeras o proveedoras. Pero la historia exige fuentes y en ese caso en Cuba, cuando no las hay, se las inventa.
Pedir que investigue a una heroína que los archivos no registran, en un país sin luz ni internet accesible, no es una tarea de historia, es una tarea de resignación.


sin complicaciones ni show facil:
osefa “Pepa” Pina Marín
Aunque a menudo se le menciona de forma general como espirituana, su origen exacto es Arroyo Blanco, Taguasco.
Nacimiento: Arroyo Blanco, Taguasco.
Acción en la guerra: Fue una figura clave de la logística mambisa. No solo combatió en la “manigua” junto a su esposo, el Mayor General Serafín Sánchez Valdivia, sino que fue una de las principales conspiradoras en el exilio.
Importancia: Su labor fue tan vital que mantuvo comunicación directa y secreta con José Martí y Máximo Gómez para organizar el reinicio de las luchas en 1895.
Josefa “Pepa” Pina Marín
Aunque se le asocia fuertemente con Arroyo Blanco, su presencia y actividad marcaron profundamente toda la zona de Taguasco y sus alrededores.
Vínculo Patriótico: Fue la esposa del Mayor General Serafín Sánchez Valdivia, el héroe máximo de Sancti Spíritus.
¿No será que la pregunta se refiere a la droga “Heroina” y no a una mujer héroe?