
La Corte Suprema de Justicia de Estados Unidos emitió una decisión unánime que afectará a miles de migrantes cubanos que buscan protección en el país, especialmente quienes se encuentran bajo el formulario I-220A.
El fallo de los nueve magistrados corresponde al caso de solicitud de asilo de Douglas Humberto Urias-Orellana, quien alegó haber recibido amenazas de muerte por parte de pandillas en El Salvador.
Un juez de inmigración consideró su testimonio creíble, pero determinó que los hechos no alcanzaban el nivel legal de “persecución” exigido por la ley estadounidense y, por ello, rechazó otorgar la protección.
Al continuar el proceso legal sobre esta solicitud, la Corte Suprema aceptó el caso para resolver cómo debía revisarse este tipo de decisiones. Al final, los magistrados respaldaron la decisión del juez.
Este fallo da pie a que los tribunales federales deberán aplicar un estándar más estricto llamado “evidencia sustancial” para revisar las decisiones de la Junta de Apelaciones de Inmigración (BIA, por sus siglas en inglés).
Antes de este fallo, los tribunales de apelaciones federales podían revisar casos de asilo y revaluar si las amenazas, violencia o maltrato constituían persecución bajo la ley de asilo. En algunos circuitos, los jueces federales podían incluso revisar los casos desde cero, lo que permitía una mayor flexibilidad en las apelaciones.
Con la nueva decisión, los tribunales federales deberán aceptar la decisión de la BIA si hay evidencia razonable que respalde que no hay persecución, incluso si el caso fue previamente impugnado.
Esto otorga más poder a los jueces de inmigración y al DHS para decidir si una persona califica para asilo, haciendo más difícil que los inmigrantes logren revertir una denegación en los tribunales federales.
El Departamento de Seguridad Nacional (DHS, por sus siglas en inglés) consideró esta decisión como “una victoria para el pueblo estadounidense, el estado de derecho y el sentido común”.
En su declaración, el DHS argumentó que, durante años, algunos jueces activistas habían utilizado el sistema judicial federal para proteger a inmigrantes indocumentados de la deportación, permitiendo que presentaran acusaciones falsas de persecución, incluso cuando la BIA determinaba que no eran creíbles.
Esta decisión tiene un impacto significativo en los inmigrantes cubanos, especialmente aquellos que han iniciado procesos de asilo basados en temores de persecución política por el régimen comunista.
La Ley de Ajuste Cubano ofrece un camino hacia la residencia permanente para los cubanos que lleguen a EEUU, pero muchos aún dependen del asilo político, especialmente aquellos sin pruebas claras de parole o admisión.
Alejandro Vázquez Sánchez, abogado de inmigración consultado por Martí Noticias, explicó que la decisión de la Corte Suprema afectará a “casi todos los cubanos que están en corte ahora y que tienen como único remedio viable hasta este momento el asilo político”.
El abogado destacó que, tras una denegación del asilo, los inmigrantes cubanos solo pueden apelar ante la Junta de Apelaciones de Inmigración, y solo en casos excepcionales se puede recurrir a una corte federal.
“Ir a corte federal va a ser cuesta arriba, va a ser muy difícil, porque el estándar de revisión va a ser tan elevado que prácticamente no habrá oportunidad de revocar un fallo de la corte de inmigración”, dijo el experto en leyes migratorias.

Creo que es jn suso de esos jueses solamente con la situación horrible quf hay en cuba era para q tuvieran misericordia.ya no se puede esperar nada .ni asiendo una ley de ajuste cubano