
Pese a estar acusado por evasión de impuestos, ocultación de capitales y enriquecimiento ilícito mientras estuvo al frente del grupo empresarial Labiofam, José Antonio Fraga Castro, sobrino de Fidel Castro, continúa gozando de libertad.
El economista cubano Manuel Milanés exhibió en una emisión de su canal en YouTube los delitos que Fraga Castro cometió al tener el poder de Labiofam, una empresa de capital cubano que se disfrazaba de sociedad anónima para poder operar en el comercio internacional y establecer relaciones mercantiles.
Subordinada al Ministerio de Agricultura, la compañía se dedica al desarrollo y la fabricación de diversos medicamentos. Milanés comentó que, con permiso de sus tíos Fidel y Raúl, Fraga Castro tuvo “relaciones comerciales” con dos delincuentes, el norteamericano Robert Vesco y el rumano Ovidiu Tender.
Con Vesco, empezó un negocio en La Habana para comercializar un fármaco milagroso llamado Trioxidal, proyecto que realmente era un fraude financiero porque el medicamento nunca se produjo ni se comercializó en la Isla o en el exterior.
Mientras que con Tender impulsó la edificación de una biofábrica en Serbia para poder lavar dinero.
Fraga Castro también creó una Labiofam en Las Bahamas y le compraba productos a la cubana, donde trabajaban su esposa y dos hijas.
Milanés agregó que otro de los actos ilícitos de José Antonio era mover grandes sumas de dinero a través de dicho archipiélago, que le servía de paraíso fiscal, y también ocultaba capital en una cuenta creada en un banco ruso.
Al economista le resulta indignante que pese a todos esos delitos, Fraga Castro pueda caminar por las calles de Cuba sin problema mientras que la Policía Nacional Revolucionaria detiene y multa a campesinos por “enriquecimiento ilícito” o “acaparamiento” cuando todos sus productos son resultado del esfuerzo diario.
Milanés agregó que las denuncias contra el sobrino de los Castro están en la Oficina de Control de Bienes Extranjeros y en la Secretaría de Sanciones contra Cuba de Estados Unidos, y que existen copias en la Comisión Internacional de Derechos Humanos y hasta en la Seguridad del Estado del gobierno cubano.


Eso es hablar mier… sin argumentos. Sin descartar otros problemas de Cuba, puedo asegurar que si había alguien que trabajaba incansablemente y absolutamente sin desviar recursos, ese era el Dr. Fraga. Es fácil difamar desde el exterior, sin pruebas y con malas intenciones, sin conocimiento real de la persona.
Mis respetos y admiración para el Dr. José Antonio Fraga Castro, ejemplo de honestidad y dedicación.