
Una delegación de funcionarios chinos, encabezada por Sun Haming, director del grupo empresarial estatal de la región de Guangxi, llegó a Cuba esta semana con el objetivo de explorar oportunidades de inversión en la agroindustria azucarera.
Por la importancia que reviste el sector y dada la enorme crisis que atraviesa, los chinos fueron recibidos en el Palacio de las Convenciones por el mandatario Miguel Díaz-Canel, el primer ministro Manuel Marrero Cruz y el presidente del grupo estatal Azcuba, Julio Andrés García Pérez.
La visita, que se extenderá por cinco días, se centró en conocer el estado actual de la agroindustria azucarera de Cuba y sus posibles puntos de inversión. “Agradecemos su disposición para potenciar proyectos conjuntos que garanticen la sostenibilidad de la industria y beneficien a ambas partes”, comentó Díaz-Canel en la reunión.
Los empresarios chinos, provenientes de la región de Guangxi, famosa por acaparar el 60% del azúcar que produce el gigante asiático, están interesados en intercambiar sobre los avances científicos y tecnológicos en el sector, según trascendió.
La producción de azúcar en Cuba, que en su apogeo fue el motor económico de la Isla, ha sufrido una grave crisis desde la década de los noventa, exacerbada por la caída del bloque soviético y las políticas erróneas implementadas por Fidel Castro.
Según el último informe de la Oficina Nacional de Estadística e Información (ONEI), la zafra 2024/2025 no superó las 150.000 toneladas de azúcar, la cifra más baja de la historia en más de un siglo. Esta caída en la producción ha dejado de lado a la industria como uno de los principales motores de exportación del país.
Los problemas son diversos: falta de inversión, escasez de personal especializado, interrupciones en el suministro de electricidad y combustibles, y falta de insumos clave para la producción. A pesar de estos obstáculos, el gobierno cubano sigue comprometido con la recuperación del sector, y en este sentido, la visita de los empresarios chinos es vista como una posibilidad de revitalizar la industria.
El régimen cubano, como lo hizo en su día con Brasil, ve en China un socio potencial para ayudar a resolver los problemas tecnológicos y operativos que aquejan al sector azucarero. Según el presidente Díaz-Canel, Cuba valora altamente la experiencia de la región de Guangxi en la producción de azúcar, lo que podría ser clave para la transferencia de conocimientos y la mejora de la infraestructura.
Los empresarios estatales chinos visitaron varios centros de investigación y áreas cañeras en la capital y las regiones centrales de Cuba, con el objetivo de evaluar las posibilidades de inversión en equipos y tecnología.
El mandatario cubano destacó que la colaboración con China, uno de los principales socios comerciales de la Isla, no solo contribuiría a la recuperación de la industria azucarera, sino que también reforzaría los lazos económicos entre ambos países, promoviendo proyectos que beneficien a ambas partes a largo plazo.
La provincia de Guangxi, de donde proviene la delegación china, es un modelo en la producción de azúcar a nivel mundial. Con una experiencia acumulada en el cultivo y procesamiento de caña, Guangxi representa un ejemplo para Cuba en cuanto a las mejores prácticas agrícolas y las técnicas más avanzadas en el procesamiento de azúcar.

