
El régimen castrista concretó la anunciada creación de un nuevo instrumento de control para el sector privado. Se trata del Instituto Nacional de Actores Económicos No Estatales (Inaene), que en su día fue anunciado por el defenestrado ministro de Economía, Alejando Gil Fernández.
Para dirigir el Inaene se designó a Lázara Mercedes López Acea, miembro del Comité Central del Partido Comunista (PCC) y ex primera secretaria del PCC en Cienfuegos y La Habana.
El nuevo organismo tiene la misión de regular y fomentar el sector privado en el país. En declaraciones a la Mesa Redonda, López Acea, quien es graduada de la Especialidad de Defensa Nacional, explicó que “supervisará” a las micro, pequeñas y medianas empresas (Mipymes), los trabajadores por cuenta propia (TCP) y las cooperativas no agropecuarias (CNA). El Inaene está subordinado al Consejo de Ministros, por lo cual solo responde al primer ministro, Manuel Marrero, y al presidente, Miguel Díaz-Canel.
Todas las formas de gestión no estatal desde la legalidad, en un ambiente laboral justo, inclusivo y respetuoso, pueden aportar al bienestar de la sociedad.#EconomíaConTodos
💯🇨🇺🇨🇺🇨🇺@PartidoPCC @DrRobertoMOjeda @MMarreroCruz @minalcuba @MTSS_CUBA @MEP_CUBA pic.twitter.com/g6dXcA7WyQ— Mercedes López Acea (@acea_lopez) September 10, 2024
El Inaene cuenta con una presidencia y una vicepresidencia, además de cinco direcciones fundamentales. Tres de ellas se encargarán específicamente de las Mipymes, las CNA y los TCP. Las otras dos áreas se centrarán en la inspección y en el desarrollo, la ciencia y la innovación. Según López Acea, estas últimas son clave para conectar a los actores económicos con universidades y centros de investigación, con el fin de mejorar las producciones locales.
Uno de los aspectos más discutidos es la función del Inaene para controlar el cumplimiento de las normativas gubernamentales. Este control incluirá la inserción del sector privado en los programas económicos oficiales, especialmente en los territorios donde estas actividades tienen mayor impacto.
Además, se pretende coordinar la creación de nuevos actores económicos no estatales, en línea con las prioridades del desarrollo territorial. Es decir, tendrá la última palabra para aprobar la creación de Mipymes y las actividades a las que los emprendedores cubanos pretendan dedicarse.
A sabiendas de la opinión negativa que ha generado este Instituto dentro del sector privado, López Acea insistió en que las nuevas regulaciones por las que velará “no representan un retroceso, sino una oportunidad para que cada territorio decida cómo gestionar su economía local de manera más efectiva”.
El decreto-ley 88/2024, que dio origen al Inaene, impone nuevas obligaciones al sector privado, como registrar todas sus operaciones en cuentas bancarias y comercializar en pesos cubanos. También se prohíben conductas como el lavado de activos o el financiamiento del terrorismo, con consecuencias graves legales para quienes violen estas normas.
Al cierre del 2023 se contabilizaron 4.3 millones de cubanos empleados, de los cuales solo el 38 % trabajaba en el sector no estatal. Las Mipymes y cooperativas no agropecuarias representan el 16 % de la fuerza laboral activa del país, por lo cual la preponderancia del Estado en la actividad económica nacional sigue siendo abrumadora, no obstante se insiste en controlar más al sector privado.

