
A través de un operativo realizado tras una denuncia ciudadana, agentes mexicanos rescataron a ocho migrantes cubanos privados de su libertad por parte de traficantes de personas en la ciudad de Tapachula, Chiapas. Según un reporte de medios locales, los delincuentes también extorsionaban a las víctimas.
Reportes oficiales indican que los antillanos fueron secuestrados al llegar a México y recluidos en un inmueble de la colonia Centro. Los captores exigían un pago de 200 dólares por persona para liberarlos.
Elementos de la Policía Estatal, la Fuerza de Reacción Inmediata Pakal (FRIP), la Agencia de Investigación e Inteligencia Ministerial (AIIM) y la Policía Preventiva participaron en el rescate. Los migrantes quedaron bajo custodia de la Fiscalía Especializada para continuar con las investigaciones.
Hasta el momento, no se han divulgado detalles sobre el grupo criminal ni si hay detenidos. En redes sociales se han compartido imágenes de los cubanos que se encontraban en el predio, ubicado junto a la carretera Tapachula-Huehuetán, cerca del poblado El Nance.
La presencia de migrantes cubanos ha ido a la baja en dicha ciudad fronteriza con Guatemala desde que comenzaron a implementar estrictas medidas migratorias en Estados Unidos. En febrero pasado, la Comisión Mexicana de Ayuda a Refugiados (Comar) reportó una disminución considerable de solicitudes de asilo de personas procedentes de la Isla tras la llegada de miles en el marco de la administración de Joe Biden.
Disminuye el ingreso de migrantes cubanos a EEUU
Datos de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP, por sus siglas en inglés) reflejan que solo 130 migrantes cubanos intentaron ingresar a EEUU en abril de 2025. Este número representa un mínimo histórico y una caída significativa respecto a años anteriores, cuando las cifras alcanzaban hasta 35.000 en un solo mes.
Esta disminución coincide con el endurecimiento de la política migratoria estadounidense, impulsada por la administración del presidente Donald Trump desde enero de 2025, que declaró estado de emergencia nacional en la frontera y aplicó medidas para reducir los cruces ilegales.
La secretaria de prensa de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, calificó este fenómeno como el “efecto Trump”, con una reducción del 93 % en detenciones nacionales en comparación con abril del año anterior.
La falta de interés por ingresar a territorio estadounidense de manera irregular también se debe al riesgo de ser deportado a un centro de detención en la Base Naval de Guantánamo o a una cárcel de máxima seguridad en El Salvador.
