
Aunque el gobierno de Estados Unidos bajo la administración de Donald Trump ha llevado a cabo un proceso histórico de deportación, que ya supera las 185.000 personas desde el 20 de enero pasado, la cantidad de cubanos deportados representa solo el 0.3% del total.
Desde la toma de posesión de Trump, apenas 600 cubanos han sido retornados a la Isla a razón de un solo vuelo de deportación mensual, misma frecuencia que se siguió durante los últimos dos años de la administración de Joe Biden. Los trayectos son organizados por el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) en coordinación con el Ministerio del Interior de Cuba (Minint) con quien hay acuerdos bilaterales.
Mientras las deportaciones de migrantes de otros países, como México y Centroamérica, continúan a un ritmo alto, la cantidad de cubanos deportados es mínima.
Según declaraciones a Martí Noticias de un portavoz del Departamento de Seguridad Nacional (DHS), la administración ha mantenido un enfoque mayoritario en migrantes de países como México y de América Central, que constituyen el grueso de los inmigrantes indocumentados en EEUU.
La política migratoria de la actual administración refleja el compromiso del presidente Trump con el control de la frontera y la aplicación de la ley. A pesar de un panorama judicial adverso y de los desafíos derivados de las órdenes judiciales, la administración Trump mantiene su objetivo de “realizar la mayor deportación de la historia”.
“A pesar de un número histórico de órdenes judiciales emitidas por jueces activistas, ICE, CBP y la Guardia Costera de EEUU han logrado avances históricos para cumplir la promesa del presidente Trump de arrestar y deportar a los extranjeros que han invadido nuestro país”, añadió el funcionario.
El gobierno ha desmantelado varios programas migratorios implementados por la administración de Joe Biden, y al mismo tiempo ha logrado mantener una reducción significativa de la migración irregular, especialmente en áreas como el Tapón del Darién.
A pesar de las tensiones diplomáticas entre Washington y La Habana, Cuba ha continuado aceptando vuelos de deportación. Sin embargo, el régimen castrista suele rechazar a los migrantes que llevan mucho tiempo en EEUU y que tienen antecedentes penales. En abril pasado se supo de la deportación hacia Sudán del Sur de dos migrantes cubanos que el gobierno de Cuba no quiso aceptar. Estos convictos tenían condenas en EEUU por varios delitos.
Las deportaciones fueron suspendidas durante la pandemia, pero se reanudaron bajo acuerdos bilaterales renovados en abril de 2023, demostrando que, a pesar de las tensiones políticas, ambos países mantienen un canal de comunicación activo.
Además de la deportación forzada, también se ha puesto en práctica un programa de autoportación. “Miles están utilizando la aplicación CBP Home para autodeportarse. Incluso hay migrantes que están dando marcha atrás antes de llegar a nuestras fronteras. La migración a través del Tapón del Darién ha disminuido en un 99.99%”, indicó el portavoz del DHS.


CUANDO OBAMA DEPORTO MAS DE DOS MILLONES USTEDES SE QUEDARON CALLADITOS TODOS
no digan mas TRUMP A DEPORTADO DIGAN SE ESTA CUMPLIENDO LAS LEYES SON ILEGALES Y TIENEN QUE IR PA FUERA