
Una alerta sanitaria crece en Las Tunas por la aparición de pacientes cada vez más jóvenes con insuficiencia renal aguda y otras afecciones que especialistas relacionan con la exposición al mercurio utilizado en la minería ilegal de oro.
El toxicólogo Alejandro Mestre Barroso aseguró que los servicios médicos de la provincia están recibiendo jóvenes de entre 25 y 30 años con complicaciones renales asociadas a ese metal pesado. Desde 2024, afirmó, han sido atendidos más de 25 pacientes, mientras los casos detectados recientemente incluyen personas de ambos sexos de entre 18 y 25 años.
La información fue recogida este lunes por la agencia EFE, que señaló a Jobabo y La Guásima entre las zonas con mayores afectaciones observadas. El especialista también mencionó la expansión de la actividad hacia otros puntos de la provincia y la llegada de personas procedentes de diferentes municipios para participar en la extracción.
Jóvenes con insuficiencia renal preocupan a médicos de Las Tunas
La primera señal que llevó a investigar el fenómeno apareció en 2024, cuando el Hospital de Jobabo solicitó una valoración toxicológica para un paciente que presentaba un cuadro descrito inicialmente como un “párkinson raro”. Al revisar sus antecedentes, los médicos conocieron que trabajaba en una mina ilegal de oro y consideraron la posibilidad de un párkinson de origen tóxico.
Desde entonces, Mestre Barroso sostiene que han aparecido pacientes con problemas neurológicos, renales, cardiovasculares y psiquiátricos relacionados con una posible exposición al mercurio. El especialista señaló además que Jobabo presenta uno de los índices más elevados de enfermos renales de la provincia.
Sin embargo, la información disponible no presenta resultados individuales de laboratorio que permitan demostrar que el mercurio sea la causa directa de cada diagnóstico. El Centro de Estudios Ambientales de Cienfuegos ha recogido muestras en zonas afectadas para determinar la presencia y concentración del metal, de acuerdo con un reporte publicado por Infobae.
La preocupación llega después de varios antecedentes de extracción clandestina en el territorio. En marzo de 2025, Periódico Cubano informó sobre la detención de ocho personas por minería ilegal de oro en Jobabo, durante un operativo en el que fueron ocupados generadores, equipos de perforación y otras herramientas.
El mercurio usado para separar el oro puede llegar al aire y al agua
El procedimiento artesanal descrito por los especialistas consiste en lavar la tierra y mezclar el material obtenido con mercurio para formar una amalgama con el oro. Después, la mezcla se calienta para separar ambos metales, un proceso que puede liberar vapor de mercurio directamente al ambiente.
La Organización Mundial de la Salud advierte que el mercurio puede causar daños en el sistema nervioso, los riñones, los pulmones y otros órganos. La institución considera particularmente peligrosa su utilización en la minería artesanal de oro debido tanto a la inhalación de vapores como a la contaminación del entorno.
El problema no se limita a quienes trabajan directamente en los yacimientos. El mercurio liberado en ríos o lagunas puede transformarse en metilmercurio y acumularse en peces, creando una posible vía adicional de exposición para las comunidades cercanas.
La presencia del metal en ecosistemas cubanos ya ha generado otras alertas. En septiembre, Periódico Cubano reportó que una investigación científica encontró niveles extremos de mercurio en sedimentos de la Bahía de La Habana.
La búsqueda clandestina de oro se extiende por diferentes provincias de Cuba
La extracción informal de oro se ha documentado también fuera de Las Tunas. En Ciego de Ávila, antiguos trabajadores han descrito excavaciones clandestinas que llegan hasta 36 metros de profundidad, mientras años antes las autoridades llegaron a identificar a centenares de personas vinculadas a operaciones ilegales de extracción.
Los riesgos tampoco son exclusivamente sanitarios. En agosto de 2026, Periódico Cubano informó sobre la muerte de un minero clandestino tras una disputa vinculada al oro en Villa Clara, en una zona donde también se había documentado el empleo sin control de mercurio.
Cuba se adhirió en enero de 2018 al Convenio de Minamata sobre el Mercurio, tratado internacional destinado a reducir las emisiones y exposiciones a este contaminante. La aparición de pacientes jóvenes en Las Tunas vuelve ahora a colocar el foco sobre una práctica que, según los médicos de la provincia, continúa expandiéndose mientras todavía se evalúa el alcance real de la contaminación.
