
La empresa Havana Club registró pérdidas por 40 millones de dólares en 2024, informó el Ministerio de la Industria Alimentaria en su balance anual. La reunión, encabezada por Miguel Díaz-Canel y Manuel Marrero Cruz, reveló las dificultades económicas del sector y su dependencia de las importaciones. Sin embargo, el gobierno atribuyó la caída financiera a las sanciones de Estados Unidos.
La reunión dejó en evidencia la crisis de la economía cubana, marcada por la escasez y la ineficiencia productiva. Ocho de los nueve productos básicos controlados por el ministerio deben importarse, reflejando el fracaso de las políticas de “soberanía alimentaria”. A pesar de reconocer los costos internos desorbitantes, el gobierno insistió en sustituir importaciones sin ofrecer soluciones reales.
El discurso oficial sobre la seguridad alimentaria contrasta con la realidad de la escasez y el alza de la desnutrición. Especialistas han calculado que para comer mensualmente una pareja necesita más de 24 mil pesos cubanos (CUP), lo cual significa 12 veces el salario mínimo. Mientras se debaten “estándares de calidad”, el acceso a los alimentos se reduce. La regulación excesiva ha asfixiado al sector pesquero, y ahora el gobierno pide eliminar trabas que él mismo impuso.
El control estatal también ha afectado la producción de pan, con la Cadena Cubana del Pan en crisis. Marrero propuso descentralizar la gestión y otorgar más autonomía a las empresas, una medida que llega tarde ante el deterioro de la oferta.
Las estrategias de sobrevivencia también se desmoronan. La introducción de extensores en la harina ha fracasado, mientras el pan escasea y su calidad sigue decayendo. En paralelo, el gobierno admite que importar café es “sin sentido”, pero no logra recuperar la producción nacional.
El cacao tampoco escapa a la crisis. Mientras se pierden capacidades productivas, el gobierno ordena sembrar más y frena la privatización, sin ofrecer incentivos para los productores. Las políticas agrícolas continúan alejadas de la realidad del sector.
El embargo estadounidense fue nuevamente señalado como el principal responsable del desastre económico. El oficialismo menciona el caso de un envío de jurel que tardó 75 días en llegar después de comprarle a un proveedor africano.
La crisis del combustible agravó la situación. Solo se recibió una cuarta parte del suministro previsto, afectando la producción y distribución de alimentos. Como consecuencia, la ración normada de pan se redujo a 60 gramos, aumentando la precariedad alimentaria.
El sector pesquero también reflejó la decadencia generalizada. Las exportaciones operaron al 67% de su capacidad y las capturas estuvieron por debajo del 50%, demostrando la incapacidad de reactivar la industria. Mientras tanto, los gobiernos locales luchan por sostener producciones básicas con resultados insuficientes.
El balance ministerial expuso una economía en retroceso. Mientras el gobierno lanza nuevas marcas para el mercado ruso, los cubanos enfrentan un futuro incierto con menos alimentos y un sistema productivo cada vez más colapsado. Al mismo tiempo se restringe al sector privado.
Cuba importa 34 toneladas de pollo desde EEUU en un solo mes
En enero de 2025, Cuba importó casi 34 toneladas de carne de pollo desde EEUU, lo que representa un aumento del 27.6% en volumen y del 21% en valor con respecto a diciembre de 2024, según datos del Departamento de Agricultura de EEUU. Este incremento refleja la crisis agropecuaria de la isla, que sigue sin señales de recuperación.
El precio promedio del pollo importado fue de 1.28 dólares por kilogramo, menor al de diciembre (1.35 USD/Kg), lo que pudo incentivar la compra. El producto se adquirió bajo la modalidad FOB, lo que implica que Cuba asume los costos y riesgos desde el puerto de embarque hasta su destino.
Dado que la producción local sigue siendo insuficiente, el pollo estadounidense es la principal fuente de proteína cárnica en el país. Aunque el embargo de EEUU sigue vigente, existen excepciones que permiten estas compras, que deben pagarse en efectivo y por adelantado debido al historial de impagos del régimen. Sin reformas en el sector agrícola, Cuba seguirá dependiendo de importaciones para cubrir la demanda de alimentos básicos.


EESTOS COMUNISTAS NO SE DAN CUENTA DE QUE ELLOS SON EL BLOQUEO, PORQYE ELLOS LO NQUE QUIEREN QUE LE MDEN FIADO, PARA DEDSPUES DECIR QUE NO TIENEN DINERO PARA PAGAR Y QUE SE LO REGALEN, VERDADERO DELICUENTES PEDIGUEÑOS