La noticia de la sanción del actor Andy Vázquez, conocido como Facundo en Vivir del Cuento, a incitado al análisis profundo de varios artistas, periodistas y usuarios en las redes sociales.
La injusta expulsión del humorista ha sido solo un ejemplo de la censura que se vive en Cuba y de la violación de libertad de expresión que sufren los cubanos.
Un simple video de Facundo sobre la realidad que se vive en Cuba ocasionó que un pueblo entero se mostrara insatisfecho y no sonriera como antes con el mejor programa humorístico de la televisión cubana.
Ante esta ola de descontento, la periodista cubana Mónica Rivero compartió un interesante post en las redes sociales donde asegura que esta situación es más de lo que frecuentemente existe en Cuba.
“Ya esto se sabe hace muchos años y sería productivo que dejáramos de reaccionar como si fuera noticia, para ganar tiempo y ahorrar energía. En el ICRT pueden despedir a Andy Vázquez, a Luis Silva, a José Rubiera, a Rafael Serrano y al que sea. Una vicerrectora puede declarar abiertamente que la Universidad de La Habana discrimina”, comenzó diciendo la joven.
A lo que agregó: “Una embajadora puede hacer un mitin de repudio a la altura de lo más bajo en Naciones Unidas. Un ministro puede desestimar la propuesta de una parlamentaria porque “no le parece”, un diputado a la Asamblea Nacional puede decir públicamente que tiene una cola de mujeres esperando para satisfacer su apetito sexual haciendo un ridículo alarde de virilidad”.
“Todo eso y más pasa sencillamente porque puede pasar. Porque lo hacen sin costo alguno. No solo les sale gratis, sino que la cosa es tan seria que, con cada abuso, atropello, irrespeto, indecencia… probablemente obtengan el favor de algún jefe, consigan un ascenso, una casa, un carro, unos litros de gasolina, unos megas de conexión, un viaje o cualquier otro premio, dijo.
Por otro lado, comentó que de esta forma los funcionarios crecen más en su mediocridad e ilegalidad, características que son típicas en cada uno de los altos mandos.
“Así medran, en su mediocridad y su impunidad. Ahora, dejemos de pedirles que lo hagan diferente como si la decencia obligara”, agregó Rivero.
“En política obliga el orden. No existe ninguna fuerza que empuje el desorden cubano a ordenarse ni a respetar otros principios. Ellos no pagan ningún error porque nadie se lo cobra, no rinden ninguna cuenta porque nadie se la exige, no dan la cara ni asumen responsabilidad alguna porque no tienen ninguna presión para hacerlo, por más posts de Facebook donde se grite la indignación”, añadió
“Dejemos de pedirles a ellos y pidámonos más nosotros. Cada uno tiene un poder que invertir y al que apostar. Un dinosaurio sentado y cómodo no se levanta por su propia iniciativa. No le pidamos que no sea dinosaurio, no puede. Y no reaccionemos como si nos enteráramos de que es dinosaurio cada vez que lo miramos”, finalizó refiriéndose a que es el momento de un cambio para Cuba.
Inmediatamente, la reflexión de la periodista sumó a varios usuarios al debate, dejando claro que esta situación ocurre por la falta de democracia en la Isla.
“100 por ciento de verdad. No hay costos porque no les importa la opinión del pueblo. Son puestos a dedo y ahí seguirán”; “Las cosas seguirán así mientras los cubanos no puedan elegir libremente a sus gobernantes y representantes”, son algunas de las reacciones que se pueden ver en el post.
“…ceguera política. Son tiempos para mirar a la calle y actuar en correspondencia”, comentó un usuario alegando que los dirigentes ven lo que les conviene ver.
“Lo triste es que todavía hay muchos que creen que hay arreglo posible, y que al dinosaurio le interesa cambiar o le interesamos nosotros de alguna manera. Hay que entender primero lo que es el dinosaurio para luego empezar a cambiar nosotros”, manifestó otro.
https://www.facebook.com/monica.riverocabrera/posts/10216673043163972


Cuba, levántate, por las buenas no vas a conseguir nada. Deja de agonizar de rodillas, y si hay que morir, que sea de pié.
Excwelente analisis sobre la gerentocracia que ha desgobernado Cuba y su plebe de incapaces aduladores por 60 anos. Ninguno ha pagado precio alguno en su pesimo trabajo y el pueblo cubano tampoco en ningun momento le exigio cuentas por ello, triste destino el de nuestra nacion.
Todo esta bien claro, comentar seria redundar en lo mismo.