
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, pidió este miércoles al secretario de Estado, Marco Rubio, informar ante el gabinete sobre la situación de Cuba y Venezuela, dos países que actualmente se encuentran en el centro de la agenda hemisférica de Washington.
La instrucción se produjo durante una reunión en la Casa Blanca. En ella, el funcionario cubanoamericano fue directo al describir a Cuba como un problema de seguridad nacional para EEUU.
El secretario de Estado señaló que la crisis de un país a solo 90 millas de la Florida, el colapso interno de la Isla y los vínculos del régimen con adversarios de Washington convierten el caso cubano en un asunto estratégico y no únicamente migratorio o humanitario.
Rubio también centró su discurso en GAESA, el conglomerado militar que controla sectores estratégicos de la economía cubana. El funcionario acusó a esa estructura de monopolizar áreas rentables, acumular riqueza para la élite militar y profundizar las carencias de la población.
El mensaje sobre Venezuela también fue leído como una señal política. Al mencionar ambos países en una reunión de gabinete, la administración Trump deja claro que mira la región como un tablero de seguridad, alianzas y presión geopolítica.
Para Washington, Cuba y Venezuela no aparecen como crisis aisladas, sino como piezas de un mismo eje autoritario vinculado a intereses de Rusia, China e Irán en el hemisferio occidental.
La presión sobre la Isla se ha intensificado durante las últimas semanas. Hace unos días, el mandatario expresó que quiere ayudar a los cubanos a recuperar su país tras más de 60 años de política comunista.
“Otros presidentes han visto este asunto sin hacer nada; parece que seré el primero que cambie eso. Estaremos felices de hacerlo, queremos que los cubanos recuperen su país para que puedan ir y regresar”, manifestó el mandatario entrevistado en la Casa Blanca.
El mandatario sostuvo que la postura de su administración responde a razones humanitarias, en medio del profundo deterioro social y económico que atraviesa la Isla. “No tienen electricidad, no tienen dinero, realmente no tienen nada”, afirmó.
De acuerdo con Trump, numerosos cubanoamericanos estarían dispuestos a invertir en su país de origen y contribuir a una eventual reconstrucción nacional tras el fin del régimen castrista.
El mensaje coincidió con el despliegue en el Caribe del portaaviones nuclear USS Nimitz y su grupo de ataque dentro de Southern Seas 2026, una operación de la Cuarta Flota de la Marina estadounidense en el área de responsabilidad del Comando Sur.
Esta embarcación funciona como una base aérea móvil con capacidad de proyección de poder. Su ala aérea incluye cazas F/A-18 Super Hornet, aviones de guerra electrónica EA-18G Growler y helicópteros MH-60 Sea Hawk, entre otras plataformas. El Comando Sur informó además que el grupo de ataque incluye al destructor USS Gridley y unidades del Carrier Strike Group 11.

A ello se le suma la acusación del Departamento de Justicia (DOJ, por sus siglas en inglés) contra Raúl Castro, de 94 años, y otros cinco coacusados por su presunto papel en el derribo de dos aeronaves civiles desarmadas de Hermanos al Rescate el 24 de febrero de 1996. Los cargos incluyen conspiración para asesinar a ciudadanos estadounidenses, destrucción de aeronaves y homicidio.

