
Un grupo de 30 senadores del Partido Demócrata en los Estados Unidos ha presentado un proyecto de ley que podría abrir un camino hacia la residencia permanente para ciertos migrantes, entre ellos aquellos beneficiados por el Estatus de Protección Temporal (TPS) y la salida forzada diferida.
El proyecto fue introducido el 18 de junio de 2025 por el senador Chris Van Hollen, quien, acompañado de otros 29 senadores demócratas, propone una reforma que beneficiaría a migrantes que han estado en EEUU por al menos tres años.
De acuerdo con el periodista Daniel Benítez de Univisión, la normativa, aún en fase de análisis, pretende ofrecer una esperanza a aquellos migrantes que esperan una solución a su incertidumbre migratoria. Aunque el texto del proyecto no ha sido oficializado ni está disponible para su revisión pública, su introducción en el Senado es señal de que la clase política quiere arreglar el sistema migratorio.
Sin embargo, después de la fase inicial en el Comité Judicial del Senado, el proyecto debe pasar por varias etapas, y la polarización política podría impedir que se apruebe. Tanto en el Senado como en la Cámara de Representantes, los demócratas son minoría. Además, muchos analistas consideran que el presidente Donald Trump no estaría dispuesto a firmar una ley así.
En el Senado, los demócratas cuentan con 47 votos, mientras que los republicanos tienen 53. Para que el proyecto avance, sería necesario que al menos cuatro senadores republicanos se unan al apoyo de los demócratas. En la Cámara de Representantes, la situación es aún más complicada, con una diferencia de ocho votos entre demócratas y republicanos
Republicanos tienen su propio proyecto de reforma migratoria: La Ley Dignidad
La congresista republicana María Elvira Salazar tiene elaborado desde años su proyecto de ley de reforma migratoria nombrado Ley Dignidad. La cubanoamericana busca ofrecer un camino hacia la legalización para los aproximadamente 11 millones de inmigrantes indocumentados que residen en el país, al tiempo que refuerza la seguridad fronteriza.
Según Salazar, la ley responde a la necesidad de abordar un sistema migratorio “roto” y proporcionar una solución que equilibre la seguridad nacional con la dignidad humana.
El proyecto establece que los inmigrantes indocumentados que hayan residido en EEUU durante al menos cinco años y que no tengan antecedentes penales puedan obtener un permiso de trabajo temporal por un período de siete años. Durante este tiempo, deberán pagar una restitución de $7.000.
Además, la ley contempla un camino hacia la ciudadanía para los beneficiarios del programa de Acción Diferida para los Llegados en la Infancia (DACA) y el Estatus de Protección Temporal (TPS). Salazar ha defendido que la Ley Dignidad no es una amnistía, sino un “camino de dignidad” para aquellos que han trabajado arduamente en EEUU. Claro que para tener ese beneficio tendrían que pagar una especie de multa compensatoria.


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