
Los “adversarios extranjeros” de Estados Unidos, incluida Cuba, no podrán acceder a tecnologías estadounidenses, particularmente a las aplicaciones de Inteligencia Artificial (IA), según recoge una orden ejecutiva firmada el 21 de febrero de 2025 por el presidente Donald Trump.
La decisión se basa en la premisa de que “la seguridad económica es seguridad nacional” y busca evitar que naciones rivales accedan a tecnologías clave para la modernización de sus sectores estratégicos, incluyendo el militar. La orden especifica que además de Cuba, se restringe el acceso a China, Hong Kong, Macao, Irán, Corea del Norte, Rusia y al “régimen del político venezolano Nicolás Maduro”.
Según la administración republicana, estos gobiernos han intentado acceder a tecnología estadounidense mediante inversiones y colaboraciones con empresas del sector.
Durante su mandato previo, Trump ya había implementado sanciones económicas contra el gobierno cubano, que fueron parcialmente relajadas bajo la administración de Joe Biden. En los últimos cuatro años, el gobierno demócrata autorizó a empresas estadounidenses a liberar el acceso de recursos tecnológico para que fueran consultados desde Cuba.
Por ejemplo, en mayo de 2024 fueron liberados el acceso a plataformas de redes sociales, videoconferencias, juegos electrónicos, aprendizaje en línea, traducción automática, mapas web y servicios de autenticación de usuarios. Todos estos servicios son imprescindibles en los tiempos modernos de digitalización y estaban restringidos para quien accediera con una dirección IP de Cuba.
Ahora Cuba vuelve a la lista negra y se le niega el acceso a tecnologías avanzadas utilizadas en telecomunicaciones, energía e inteligencia artificial, limitando su capacidad de desarrollo en estos campos.
Por otra parte, la nueva orden ejecutiva incluye la posibilidad de imponer aranceles a gobiernos que apliquen tasas digitales a empresas de EEUU. En ese caso está China. De acuerdo con Trump, el gigante asiático ha utilizado tecnología estadounidense para modernizar su aparato militar.
Empresas tecnológicas estadounidenses como Google, Apple, Meta y Amazon han sido utilizadas sin pagar, incluyendo a varios socios comerciales de EEUU como España, Reino Unido, Francia, Italia, Austria y Turquía. La orden delega en el Representante Comercial de EEUU la autoridad para “renovar investigaciones” sobre estas tasas y tomar medidas de represalia.

