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Mujer colombiana se “enamora” de su secuestrador tras 47 días de cautiverio

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Mujer colombiana se “enamora” de su secuestrador tras 47 días de cautiverio

Mayerly Santos estuvo secuestrada por Ricardo Tarazona Martínez, quien exigía una cifra de 9 millones al esposo de su víctima a cambio de su liberación

Mujer colombiana se “enamora” de su secuestrador tras 47 días de cautiverio

Mayerly con los oficiales que la rescataron. (W RADIO)

Un caso moderno de Síndrome de Estocolmo se registró recientemente en Bucaramanga, Colombia. Durante 47 días, Mayerly Santos estuvo privada de su libertad y llegó a ‘enamorarse’ de su secuestrador, a quien le escribió varias cartas de amor.

El Síndrome de Estocolmo es definido como una respuesta o reacción psicológica ante un secuestro en el que la víctima desarrolla un fuerte vínculo afectivo con su secuestrador. El primer caso registrado tuvo lugar el 23 de agosto de 1973, cuando las víctimas de un asalto a un banco de Estocolmo intentaron defender a sus captores de la policía.

El término, creado por el psiquiatra  Nils Bejerot, quien asesoró a la policía de Estocolmo durante el asalto, se popularizó en 1974 cuando Patricia Hearst, nieta del millonario William Randolph Hearst fue secuestrada por el Ejército Simbionés de Liberación, al cual se unió dos meses después de haber sido rescatada e incluso fue cómplice en uno de sus asaltos. La defensa intentó usar el trastorno como defensa legal, pero fue encontrada culpable del hecho.

En el caso de Mayerly Santos, su captor, Ricardo Tarazona Martínez, fue capturado del domingo 14 de julio durante el operativo de rescate realizado en el barrio Kennedy, sitio donde la mujer había estado cautiva.

Según informó la Policía, el grupo de secuestradores forman parte de la guerrilla del Ejército de Liberación Nacional (ELN). A cambio de la liberación de Santos, quien había sido secuestrada el 28 de mayo pasado, exigían una cifra de $9000 millones.

Se trató de un “secuestro extorsivo”, con el objetivo de presionar a Joaquín Pérez Tafur, esposo de la víctima y palmicultor, a entregar el rescate.

Tras su liberación, la mujer agradeció el “buen” trato que le dieron sus secuestradores, llegando incluso a elogiar al grupo, lo cual alarmó a las autoridades, quienes sospecharon sobre la posibilidad de un autosecuestro.

“Fueron momentos tristes, pero confiaba en Dios que todo iba a salir bien y por eso, gracias a él, estoy de vuelta con mi familia, pero también doy gracias a esa persona que estuvo conmigo siempre, me cuidó y era quien me tenía en cautiverio en el momento en el que estaba”, dijo al hablar de su captor.

“Creo que dentro de lo que se puede vivir en cautiverio, no puedo decir que fueron ni violentos ni me maltrataron. Al contrario, yo creo que fueron amables conmigo, fueron bien”.

En el lugar se encontraron varias “cartas de amor” que la mujer habría escrito para Tarazona, las cuales serán incluidas como evidencia en la investigación pertinente.

“Los especialistas analizarán las pruebas y darán a conocer si estamos frente a un Síndrome de Estocolmo. Es importante recordar que se han presentado otros hechos en los que se han presentado relaciones sentimentales, y esto se da por el temor y por querer cuidar su propia vida”, informó el general Manuel Vásquez, Comandante de la Policía Metropolitana de Bucaramang.

En las cartas se leen fragmentos como:

“Soy capaz de perdonar el hecho de que me hayas raptado, a pesar de que estoy aquí en esta selva en contra de mi voluntad […] Amor, nunca imaginé que de estas lágrimas surgiera un amor tan grande y especial como este”.

En una de las misivas, su secuestrador, conocido con el alias de “Richard”, escribió:

“Aunque la forma en la que nos conocimos no fue la más apropiada, le doy gracias a Dios por todo esto. Cada día te amo más”.

“Richard”, ya había sido condenado por cargos de secuestro extorsivo agravado y porte agravado de armas de fuego. En 2006, recibió una sentencia de 200 meses de cárcel por secuestro extorsivo agravado, mismo delito por el que fue procesado en esta ocasión. Entre 1999 y 2002 fue condenado en tres ocasiones por el delito de robo y porte ilegal de armas de fuego.

Por su parte, los especialistas le han recomendado a Santos el iniciar terapia psicologica para poder sobrellevar los efectos causados por su secuestro.

 

Con información de Infobae 

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