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PERIÓDICO CUBANO

Vivir con COVID, prisioneros del feriado

Mundo

Vivir con COVID, prisioneros del feriado

Mientras que en China se quedaron vacíos hospitales ya, en Alemania las medidas para evitar la propagación del COVID-19 entran a la tercera semana y aún se siente como un domingo por la tarde: niños practicando sus primeros pasos atendidos por sus padres y las mujeres paseando al perro al medio día. Si la situación no fuera trágica para algunos, podría ser el paraíso para muchos.

 

Gracias a la recomendación oficialmente pronunciada de quedarse en casa, tenemos tiempo el uno para el otro nuevamente. Llamamos a viejos amigos y nos prestamos atención; al margen de la presión económica subyace una especie de libertad. Antes de la crisis del Coronavirus, me sentía como mucha gente ahora, poca volumen de ventas y mucha competencia. Ahora tengo menos dinero aún, pero recibo la comprensión y el aliento que antes no podía esperar. Si bien antes se miraba con desdén quienes tenían poco, ahora todos entienden y comparten lo que tienen, salvo el papel higiénico.

El día en que el mundo se quedó sin papel higiénico

Me sorprendió que de repente el papel higiénico tuviera mayor valor que la comida. La gente en la caja discutía con vendedores y gerentes de mercado que intentaban racionar este valioso bien.
Al principio pensé que había razones prácticas para la compra masiva de papel higiénico; El papel higiénico no se descompone y siempre sirve, al menos para limpiar. Pero los psicólogos justificaban la compra masiva de papel higiénico como una forma de expresar nuestra condición vulnerable en tiempos inciertos la que nos hace pensar en nuestra intimidad; así que ferozmente nos agarramos del papel higiénico y atacamos a quien pretende quitarnoslo. Sólo me tranquiliza saber que si no tienes mucho que comer, tampoco habrá mucho que limpiar.

La respiración es un derecho humano, las máscaras no

En la farmacia ya no pueden comprarse nasobucos, online son demasiado caros. Pero la gente en la calle rara vez usa uno. Me pregunto si al menos usarán todo el papel higiénico para hacer nasobucos cuando se les acaben. Afortunadamente, hay muchas instrucciones en Internet sobre cómo construirte tu propia máscara y una amiga incluso abrió una tienda online para nasobucos de diseñador, acto valiente en estos tiempos inciertos para la industria textil.

¡Por favor, mantenga la distancia!

Mantener la distancia en Alemania no es nada difícil. Que alguien se detenga en la caja registradora y hable con los vendedores es un fenómeno desconocido. El hecho de que en Alemania dos extraños se acerquen solo se puede ver en las películas. Y cuando dos jóvenes realmente se acercan, todavía queda distancia de al menos media docena de latas de cerveza o dos botellas de vino entre éstos. Pero el espacio en Alemania también es más amplio, las calles, los senderos y los túneles y escaleras del metro fueron generosamente diseñados después de ser destruidos durante la Segunda Guerra Mundial. Berlín no es París y Múnich no es Nueva York.

Sin fiebre no hay prueba

Es principios de marzo y la Berlinale ha terminado. Regreso a casa con tos y fiebre. Hablé con mucha gente en la Berlinale, estreché muchas manos y dejé que a mi cara se me hablara en voz alta en fiestas. Conocí gente de todo el mundo, incluido China, Japón y Corea. Las conversaciones fueron inspiradoras y los proyectos innovadores. El virus aún no era un problema en Berlín. Hoy Berlín es el lugar de moda,, siguiendo otra tendencia mundial más. Pero ése no era motivo suficiente para mi médico: “¡37.8 ° no es fiebre! Si no has estado en un área de riesgo -Berlín está de moda, pero no es de riesgo-, ¡sal de mi consultorio! Sí, puedes quedarte el nasobuco.”

Las acciones caen al ritmo que la conciencia aumenta

Decir que “los mercados se están recuperando” o peor “los mercados están alborotados” se sentía extraño siempre, pero hoy resulta absurdo. Tratar a los mercados como si fueran seres vivos y cosificar a los trabajadores y consumidores, es decir, la gente que hace cosas para mejorar la vida de otras es más absurdo que hablarle a tu mascota sobre los tiempos gramaticales y no-gramaticales (¡Él solo quiere que lo lleves a pasear!). Esta Pandemia confirma una vez más: los mercados se basan sobre falsas expectativas, mientras que la primavera sí que promete un verano caluroso.

La gente perezosa le viene bien a este mundo

La naturaleza se está recuperando y descubrimos que no sólo los residentes de los destinos más atractivos sentían molestias por los turistas. La industria del turismo rara vez ha sido tan innovadora como ahora. Algunos guías ahora ofrecen recorridos virtuales con celular o vuelan con drones sobre los monumentos históricos normalmente cubiertos de turistas. Los museos ofrecen visitas virtuales y los festivales de cine se llevan a cabo online – tal como lo hace el Visions du Réel a partir del 24 de abril- y los artistas graban en casa las canciones para aliviar el momento.

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